Miedo al fork = miedo al mercado

miedo“El precio de la libertad es la eterna vigilancia”. ¿Puedes ver la trampa en esta célebre frase de Thomas Jefferson? Aquí tienes una pista: si el precio de la libertad es la eterna vigilancia, es porque ya hay alguien a cargo de garantizar tu libertad. Alguien que no has contratado específicamente para esa tarea, sino que se ha erigido en tu protector –y que no va a renunciar de buen grado a su cargo–. Ahora tienes que vigilarlo constantemente, porque sabes muy bien –si has leído algo de historia– cuán embriagadores resultan los efectos del poder coactivo; ahora tienes que dedicar tus recursos y tu valioso tiempo a la vigilancia de quien tarde o temprano abusará de su poder.

La trampa funciona, y seguirá funcionando mientras creamos que no hay trampa. Es así como el Estado nos mantiene ocupados –no solo navegando extenuantes laberintos regulatorios sino vigilando a quienes los crean, bajo la ilusión de que tenemos algún control sobre ellos–.

No, el precio de contar con una sociedad libre NO es la eterna vigilancia de los poderosos, ni la eterna vigilancia de los que vigilan a los poderosos, o la de los que vigilan a los que vigilan a los poderosos, etc. etc, sino la aceptación de las simples reglas de la convivencia civilizada (si te portas bien con tus semejantes, ellos se portarán bien contigo) y el libre mercado (si logras conquistar a los consumidores con tus productos, te enriquecerás, y si en cambio fracasas en ello, nadie saldrá a rescatarte a expensas de otros ni a poner obstáculos a la competencia para que los consumidores se vean forzados a comprar tus porquerías).

El precio de la libertad lo pagamos cada vez que tomamos una decisión, cada vez que asumimos las consecuencias de nuestros actos, cada vez que ofrecemos algo a cambio de un bien o servicio que valoramos (haya o no trato). Es el precio que ningún parásito está dispuesto a pagar, pues lo propio del parásito es aspirar a obtener algo a cambio de nada. De ahí su miedo a la liberación del mercado. Lo que el parásito teme es que su condición sea revelada; teme que la esencia del mercado –el intercambio libre y voluntario, el sometimiento sin excepciones al principio de no agresión– ponga en evidencia que no tiene nada valioso que ofrecer.

Por definición, el parásito no está dipuesto a trabajar para ofrecer algo valioso. Más aún, el trabajo del parásito –el trabajo del político, el del burócrata– es entorpecer la creación de valor que tiene lugar en cada interacción mutuamente beneficiosa. Abandona tus ilusiones y verás en él al perfecto inútil, al cobarde, al extorsionador, al saqueador que se ampara en la religión del estatismo para defender un estándar moral especial para él y los de su casta.

Una vez liberado el mercado del pan en la URSS, ¿quién necesita a los funcionarios previamente encargados de dirigir la producción y distribución del pan? Nadie los necesita; nadie solicita su intervención. De hecho, es preciso impedir que interfieran en el mercado para que el pan sea producido eficientemente, sea de buena calidad y llegue a los consumidores.

De igual modo, en el mundo Bitcoin cabe preguntarse: ¿quién necesitará a los planificadores de Blockstream una vez liberado el mercado de transacciones?

Blockstream, sus empleados y los idiotas útiles que repiten sus consignas como papagayos insisten en que un fork (esto es, el único mecanismo que nos permite mantener a raya sus aspiraciones monopólicas) es algo peligroso, imprudente, totalmente inviable sin su autorización… ¿Pero a qué le temen exactamente? ¿Acaso no es obvio? Le temen al mercado. Por supuesto, ellos te dirán que la competencia de implementaciones conduce al caos, que no deberías preocuparte, que no es necesario independizarse de su poder pues todo lo que tienes que hacer es vigilarlos… precisamente porque saben que la vigilancia es un ejercicio estéril.

El precio de la libertad NO es la vigilancia. No tenemos que vigilar a quienes pretenden dominarnos; tenemos que asegurarnos de que pierdan toda influencia sobre nosotros.

Imagen por ClkerFreeVectorImages

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