Luchar contra los mineros es luchar contra Bitcoin

“¿Qué impide que un grupo de mineros con un poder de cómputo superior al 60% del total presione para conseguir una “actualización” del software que les otorgue incluso más poder?”

En su respuesta a esta recurrente pregunta, ForkiusMaximus revela cuál es el modelo que hace de Bitcoin un sistema seguro, descentralizado y resistente a la censura.

(Advertencia: si no estás emocionalmente preparado para sacrificar unos cuántos preconceptos diseminados por la gente de Blockstream / Core, detente ahora mismo y regresa de inmediato a la burbuja informativa).


Espera, espera. Te das cuenta de que todos los “nodos” no mineros del mundo no te van a ayudar si los mineros hacen algo estúpido como eso, salvo que estés planeando un cambio de algoritmo de prueba de trabajo (en cuyo caso estás igualmente “sometidos” al siguiente grupo de mineros), ¿verdad?

Si los mineros fuesen tan tontos como para intentar cambiar las reglas contra los deseos del ecosistema/mercado, lo harían en medio de un ataque del 51% contra cualquier cadena competidora que dependiera del mismo algoritmo de prueba de trabajo. La gente parece olvidar que los “nodos” no mineros están indefensos frente a un ataque del 51%. Tu cadena preferida es reorganizada, el libro contable es destruído, GAME OVER.

Quien crea que los “nodos” no mineros tienen un rol en la gobernanza, no ha entendido qué es lo que hace que Bitcoin funcione. Bitcoin funciona únicamente gracias a los incentivos de los mineros (“Deberían encontrar más rentable respetar las reglas” –frase clave en el white paper–). Si los mineros son algo más que agentes racionales con ánimo de lucro, Bitcoin está acabado –con o sin tropecientos “nodos completos de validación”–.

Nunca está de más repetirlo: o funcionan los incentivos de los mineros o Bitcoin está muerto. Siempre que planteas escenarios en los que los incentivos de los mineros fracasan, sin darte cuenta estás asumiendo que Bitcoin simplemente no puede funcionar, que Bitcoin ya está dañado, lo que puede llevarte a abrazar la magia de los “nodos”. La gobernanza mediante “un montón de nodos no mineros” es un diseño completamente diferente, susceptible a ataques Sybil, que ignora los incentivos y se basa en nociones embarazosamente obsoletas de topología de red.

Bitcoin ha llegado a ser lo que es precisamente porque hizo lo contrario: utilizó incentivos para asegurar que saliese muy caro atacar el sistema, y estos incentivos se extienden a la perfección en una topología de red idealmente inmune a ataques Sybil, al “aprender” los nodos de minería a qué otros mineros conectarse conforme pasa el tiempo, basándose en incentivos económicos para estar firmemente conectados a fuentes probables de nuevos bloques. Forman así, de manera natural, una red de mundo pequeño Newman-Strogatz-Watts con lo que se conoce como un “componente gigante” en su centro topológico, donde los mineros están extraordinariamente bien conectados los unos con los otros sin intromisiones de ningún, o casi ningún, “nodo” no minero, asegurando que casi cada minero disponga en un par de segundos de tu transacción recién enviada (lo cual es, por cierto, el motivo por el que las transacciones aún no confirmadas sean tan estadísticamente seguras para montos pequeños, otro aspecto que Core malinterpretó al asumir una topología de red malla).

Una vez entendemos que los incentivos mineros funcionan, podemos pasar a un análisis más riguroso de los riesgos de centralización en Bitcoin. En resumen, por las razones expuestas arriba, Bitcoin solo puede ser tan descentralizado como su minería. Hay algunos riesgos con la centralización de los mineros, pero ninguna cantidad de “nodos” adicionales puede ayudar en eso. De hecho, puesto que los “nodos” no mineros son indistinguibles de los nodos mineros, funcionan como impostores, engañando a los mineros para que se conecten a ellos por si acaso consiguen encontrar un bloque. De este modo, si tuviésemos millones de “nodos”, la propagación en realidad se ralentizaría levemente, no se aceleraría.

En una red mallada (el famoso gráfico de red “distribuída”), estos “nodos” adicionales…

– funcionan como repetidores;

– aceleran la propagación;

– ayudan a superar en número a los Sybils;

– contribuyen a la salud de la red.

Como puedes ver, este es exactamente el discurso de la gente de Core cuando intenta explicar por qué son tan cruciales los “nodos”.

Afortunadamente, Bitcoin no es una red mallada; es un gráfico casi completo con una distancia media de red de aproximadamente 1,3 saltos entre dos nodos mineros cualesquiera. En un gráfico casi completo como este, la situación es prácticamente la opuesta: los “nodos” no mineros…

– son ellos en sí mismos Sybils, puesto que imitan a los nodos mineros;

– ralentizan la propagación al tratar de funcionar como repetidores innecesarios;

– no ayudan a la red, sino que tan solo estorban y funcionan como sanguijuelas (sanguijuelas que no obstante pueden ser útiles para algunas aplicaciones privadas).

Si partes de un modelo mental erróneo de la red, llegarás a conclusiones totalmente opuestas con respecto a la importancia de los nodos no mineros.

Esta es la razón por la que Satoshi subrayó con insistencia que un nodo quiere decir un minero. Los nodos minan. ¿No me crees? Mira el archivo readme.txt incluído con el software original de Bitcoin.

Para apoyar la red haciendo funcionar un nodo, selecciona:

Opciones->Generar Monedas

No puede estar más claro. La red se mantiene haciendo minería, no chupándole la sangre con un “nodo completo de validación”, que es un nombre absurdo porque solamente valida para la red (en lugar de para el usuario, lo que sería legítimo pero innecesario para la mayoría de los usuarios gracias a SPV; mira más abajo) si los incentivos mineros han sido dañados, en cuyo caso Bitcoin ya está jodido y los “nodos” están indefensos, tal como se explica arriba.

La otra parte de esto es comprender SPV (Simplified Payment Verification). Si has entendido cómo llegó Core a sus conclusiones equivocadas sobre la necesidad de “nodos” no mineros, con supuestos informáticas de los 70 sobre la topología de red de Bitcoin (como se explica aquí), puedes empezar a ver cómo han malinterpretado el sentido de SPV, y cómo este método permite un crecimiento a gran escala y a prueba de censura.

Para entender el crecimiento mediante SPV y por qué Satoshi confió desde un principio en que podríamos ampliar el tamaño de los bloques a gigabytes, y aún más allá, de manera totalmente segura y descentralizada incluso sin las protecciones contra fraude mencionadas en la Sección 8 del whitepaper, sugiero leer el post sobre protección contra fraude del blog de Bitcrust. Si luego vuelves a leer el whitepaper (no es una biblia, pero si no está roto…) podrás ver cuántas cosas ha malinterpretado Core, y cómo incluso la mayoría de los defensores de la liberación del tamaño de los bloques se han tragado estos malentendidos.

Solamente volviendo a examinar los fundamentos y las antiguas suposiciones que subyacen a la defensa de los bloques pequeños podemos extirpar finalmente el relato de la descentralización basada en el modelo erróneo de topología de red, y ampliar el tamaño de los bloques cuanto sea necesario, con máxima seguridad y una resistencia a la censura completamente descentralizada.

Leer texto original, en inglés

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