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HODL

Por Symposion

Llegó el día.

Apostados en los árboles cercanos al epicentro, los pájaros más atrevidos y los más preocupados. Sobrevolando el punto los buitres, como gotas sucias de una ventisca que no cesa, y que jamás tocaban suelo. Y se escuchó el grito del hard fork en toda la selva Bitcoin…

¿Y qué pasó? Pues nada especial, lo esperable cuando nace una nueva moneda, que es poco conocida aún aunque sea la que retiene la esencia del Bitcoin de Satoshi Nakamoto: BitcoinCASH. ¿Qué pasó con el lado contrario de la bifurcación? Pues tienen sus propios planes —SegWit— y destruyen con ellos lo que ha sido Bitcoin hasta ahora, aunque retengan el nombre de Bitcoin Core.

Sí, llego el momento en que la quijada se soltó de la mandíbula del animal para que la cogiera Caín y pudiera matar a Abel. Ese momento, que también hemos podido ver –y no fue para tanto– es el de todos los creyentes en SegWit y CORE, los Blockstream Boys y demás parásitos vendiendo como locos “el dinero gratis que ahora tenían gracias a BitcoinCASH”. Es decir, no han entendido nada si piensan que –ese dinero– era gratis. Y los que tienen una visión más elaborada del asunto, esperando para comprar a buen precio… ese renacido Bitcoin en BitcoinCASH.

Sí, no me importa decirlo, para que os podáis burlar de mí (cuidado, que todo lo que va… vuelve): acabo de comprar (hoy 6 de Agosto de 2017) casi 10 BitcoinCASH, obviamente post-hardfork. No lo he hecho “para apoyar a la moneda” como alguno puede creer, no es así. Si la moneda no es capaz de “tenerse por sí misma”, mi compra (y consiguiente pérdida de riqueza si me equivoco) no iba a ayudarla: no soy el gran Roger “Bitcoin Jesuschrist” Ver… ojalá!!

He comprado BitcoinCASH porque he visto la oportunidad de hacerlo a muy buen precio, como primera razón. ¿Por qué ha caído el precio desde su nacimiento? Pues no es difícil de explicar, ya que el mundo de las criptomonedas se mueve entre otras cosas por el famoso/temido “hype”, y como he dicho antes, había un montón de buitres buscando la muerte del fork de Bitcoin que salva la esencia de lo que ideó Satoshi y por lo que yo firmé. Todos esos buitres, liderados por un extraño y advenedizo personaje conocido como Tone Vays, estaban vigilantes apostando por la caída de BitcoinCASH y vendieron a precios de saldo todos sus BitcoinCASH, en una ola mixta de imbecilidad y codicia como he visto pocas veces. Pude observarles durante largo rato en un chat en directo vía Youtube, al tal Tone Vays, a Jimmy Song (lo siento, pero el nombre siempre me hace reír, suena musical) y a un tal Vortex, que durante todo el vídeo tuvo cara de estreñido, aunque reía cuando tocaba reír. También había unos 1200 espectadores, chateando y contando sus orgasmos por el “dinero gratis” que les habían regalado: era como ver a una víctima de estafa, todavía alegre porque no se ha dado cuenta de lo que pasa y de que –en realidad– es una victima ya (de su propia codicia).

Pasará un tiempo hasta poder saber quién fue el que obró más acertadamente en esta quimera; yo apuesto por mí, desde luego. Por mí y por todos mi amigos, como decíamos en España cuando “tocábamos casa” mientras jugábamos al escondite… ¿Y quienes son tus amigos, chiquillo?

¡¡Mis amigos son los HODLers!!

Sí mamá, lo he escrito bien aunque parece que lo he escrito mal; cosas de Internet y su peculiar sentido del humor (y de lo que no es humor). ¿Que qué son los HODLers? Pues básicamente la gente inteligente en esta historia, que son personas que ya llevan un tiempo en la Bitcoinomía y saben cómo va esto: no son presas de alegrías desmedidas ni de pánicos absurdos, saben esperar y contenerse para morder y clavar los dientes en el mejor momento… y NO VENDEN NADA!!

¿Cómo? Pero esto no iba de que BitcoinCASH es ahora el Bitcoin de verdad y que BitcoinCore o BitcoinSegWit son los malos?? Pues habrá que tirar la mala moneda por la ventana cuando antes, no???

NO.

Nosotros NO vendemos, nosotros somos HODLers!!

La primera vez que leí el término pensé que ya se había equivocado alguien, y que pretendía decir “HOLD” (aguantar, mantener, sujetar, abrazar) en lugar de HODL, pero tras mirar un rato vi que no era así o que todo Twitter estaba olvidando –de golpe– como se escribía un único verbo en inglés. Y me picó la curiosidad, ya que el término quería decir lo mismo que el correctamente escrito, pero la gente se empeñaba en ponerlo de esta forma, casi a modo de distintivo que les permitiera reconocerse entre ellos.

Hace alusión al hecho de aguantar, de no vender, de mantenerte en tu sitio porque realmente crees en ello. Ese tipo de mente, en el mundo de las criptomonedas y en especial de Bitcoin, es la mentalidad del ganador.

Pensad en todos aquellos que no vendieron sus monedas e hicieron “HODL” en la primera burbuja Bitcoin a 10 dólares, en segunda a 50 dólares, tercera a 100, a 300, a 600, a 1200, a 2400… y así sucesivamente. Todos esos HODLERS ganaron más que los demás, y para darse cuenta sólo hay que mirar el precio actual –esto seguirá ocurriendo de la misma forma en el futuro, durante años– y de que la mejor opción, casi siempre, es no vender y acumular: HODLEAR como perros hambrientos de criptolibertad!!

Pero la pregunta original seguía sin respuesta en mi cabeza, así que me puse a rastrear el asunto y leí diferentes explicaciones. La más plausible era, aparte del obvio error tipográfico, que fuera un acrónimo del dicho “Hold On Dear Life”, que podría tener cierta congruencia semántica con el uso dado al HODL, que podría ser su acrónimo. Pero finalmente encontré la real, o la que puedo considerar acertada a día de hoy.

 

Durante el “crash”de Bitcoin en el año 2013, debido a los tejemanejes del exchange MtGox, en un foro sobre Bitcoin un usuario algo cabreado se quejaba de que no era capaz de captar esos momentos de máximos y mínimos precios a lo largo del día y que, por lo tanto, no era capaz de sacar ganancias haciendo day-trading (vender y comprar en el mismo día). Este usuario, de nombre “GameKyuubi” escribió esta queja en un post en dicho foro, en un hilo que tituló “I AM HODLING”.

El post en sí es un buen post, en el que alguien da su opinión –inteligente– de que para quien no sea alguien preparado para el trading, lo mejor que puede hacer con sus bitcoins y otras posibles criptomonedas, es mantenerlos a su lado. Es un gran consejo que debería ser básico, pero las ganas de ganar más dinero a veces se convierten en enemigas del objetivo buscado. E Internet hizo el resto; alguien dijo en ese mismo hilo: “Meme en 3,2,1…”

Y se hizo. Pasó a ser uno de esos términos creados al albur de una comunidad naciente –la de Bitcoin– que pisa una tierra que nadie más ha pisado aún: HIC SUNT DRACONES.

Ahora, cuando en el mundo de las criptomonedas nos encontramos con situaciones como la vivida hace unos días –y provocada por el hardfork que hemos enfrentado– en la que existe un alto volumen de ventas y compras –debido a la volatilidad de unos precios que están buscando y recalibrando su nivel– y el panorama se convierte en una piscina llena de pirañas que venden y compran buscando el dinero rápido independientemente de su calidad (BitcoinCoreSegWit vs. BitcoinCASH), el término HODL se empieza a ver en frases, tuits y memes por toda la red, en señal de que “me quedo donde estoy y no vendo nada, mucho menos mis bitcoins”. Y personalmente opino que es uno de los enfoques más inteligentes, así que HODL, HODL y HODL a tus bitcoins!!

Estos días, muchos poseedores de bitcoins tras el fork se han creído que su dinero se había multiplicado sin motivo alguno, y que ese BitcoinCASH que había aparecido en las cuentas de sus exchanges –con la misma cifra que tuvieran en bitcoins hasta ese momento– era “dinero gratis” que convenía vender cuanto antes. Esos eran los “dumpers” que han hecho que el precio bajase inicialmente, ya que si un grupo de tipos que no tienen mucha idea y capitaneados por un Youtuber que reconoce no tener ni puta idea de cuestiones esenciales, son animados a vender de forma masiva como forma de dañar a otra moneda, pueden hacerlo. Y lo han hecho: “¡dinero gratis!” gritaban mientras se desprendían del Bitcoin de mejor calidad y que respetaba la idea original de su creador, Satoshi Nakamoto.

Obviamente el dinero gratis no existe, y estos personajes han tomado el fork (un divorcio, en este caso a la malas) como algo que genera riqueza, cuando lo único que hace es mostrarla y repartirla entre las partes que se separan. Estos personajes, anti-HODLERS les podríamos llamar, han hecho lo que no se debe hacer nunca: tomar parte en un divorcio por uno de los lados, sin saber realmente qué está pasando. Se han comportado como hinchas de un club de fútbol, que vendían según sus emociones del momento y que son el paradigma de un poseedor de criptomonedas que –por mucha riqueza que tenga– sigue sin entender una mierda.

Otros, nos hemos apresurado a comprar –cada uno en su medida– todos esos bitcoins de alta calidad (Bitcoin CASH) que estos “dumpers” tiraban alegremente y a precio de saldo. Y de esta disputa, sólo el tiempo podrá juzgar quién fue el más inteligente.

De momento, y como consejo, HODL!!!

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Bitcoin Cash & Bitcoin SegWit: guía para el inversor

¿A qué se debe que NO hayamos tenido bloques de transacciones exageradamente grandes durante los primeros años de Bitcoin? No se debe a que había un límite duro, escrito en piedra por un dios inflexible (1 MB era mil veces más de lo que contenía el bloque promedio en 2010), ni a que los mineros se reunían periódicamente a votar en asamblea, sino a que producir un bloque desmesurado era contrario a los intereses de los propios mineros.

Producir un bloque demasiado grande –más grande de lo que resultaba aceptable para el resto de los nodos– implicaba (y sigue implicando, y siempre implicará) asumir el riesgo de desperdiciar recursos en un bloque huérfano, un riesgo directamente proporcional al exceso de tamaño. Ese y ningún otro es el límite natural al tamaño de los bloques: el que delicadamente señala con el índice la mano invisible del mercado, el que fuera reemplazado por el límite impuesto a golpes por el puño de acero de Blockstream / Core.

Aunque a los cryptoleninistas les resulte inconcebible, ofensivo, escandaloso siquiera considerarlo, el mercado libre se autorregula exquisitamente sin su constante intromisión. Ellos creen –o quieren que creamos– que liberar el mercado de espacio en los bloques llevará de manera inexorable a la centralización de la minería, aunque la evidencia histórica demuestra exactamente lo contrario: cuando los bloques eran mucho más pequeños, el poder de cómputo estaba mucho más concentrado.

Fue la competencia irrestricta en un libre mercado lo que amplió el número de actores y llevó la minería a todas partes del mundo, no las disposiciones de un consejo de tecnócratas con diversos trastornos del espectro autista.

Asimismo, la disponibilidad de clientes livianos, carteras online seguras y carteras tangibles puso a Bitcoin al alcance de cualquiera que tuviera acceso a internet, ampliando así la base de usuarios (previamente limitada a operadores de nodos completos) y llevando el precio del bitcoin a niveles inverosímiles para los pesimistas de Bitcoinlandia, lo que impulsó el círculo virtuoso que aumentó sucesivamente la utilidad, el valor, el poder de cómputo, la seguridad, nuevamente la utilidad y, a la postre, también la descentralización (más nodos económicamente interesados y por ende sostenibles, más dispersión geográfica de los mineros, más sitios de intercambio, más implementaciones del software, etc.).

Lo que motivó a Satoshi Nakamoto no fue el temor a las fuerzas productivas desatadas, sino por el contrario la búsqueda de su aprovechamiento integral. Es difícil imaginar el potencial que la creación de Bitcoin podría desencadenar, el nivel de cooperación que podría facilitar una vez completado el proceso de hiperbitcoinización… Estamos hablando de uno de esos eventos históricos que nos catapultan hacia nuevos paradigmas, de uno de esos acontecimientos que dividen épocas cada tantos miles de años.

Si una organización sufragada por las élites financieras del mundo fiat viene hoy a decirte que lo de Satoshi está muy bien pero que ahora es necesario reemplazarlo por otro sistema; que lo de las tarifas que incentivan a los mineros a proteger adecuadamente la red está muy bien pero que no va a ser necesario a partir de ahora porque [insertar disparate]; que a nadie le importa que las transacciones en la cadena de bloques sean económicas y libres de fricción porque Bitcoin está destinado a funcionar como sistema de liquidaciones… deberías prestarle la misma atención que merece un charlatán de feria.

Que esa organización haya usurpado el repositorio fundado por Satoshi Nakamoto no deja de ser un problema, pero es precisamente el tipo de problema que Bitcoin está diseñado para resolver.

El asalto a Bitcoin podría dar lugar a una oportunidad de oro para los que entienden todo eso que los integrantes de Blockstream / Core, y sus miles de fans incondicionales, nunca han entendido…

Bitcoin Cash & Bitcoin Segwit: guía para el inversor

Por Stein Håvard Ludvigsen

Adelanto: el valor de Bitcoin Cash no puede caer a cero, pero sí el de Bitcoin SegWit.

Para entender cómo apostar por Bitcoin Cash o Bitcoin SegWit, analizaré las situaciones extremas que pueden darse y explicaré los fundamentos de las dos cadenas, y por qué Bitcoin convergerá en una cadena.

Considero que “Bitcoin” es la cadena con respaldo de más poder de cómputo, ya sea con las reglas de Bitcoin Cash (BC) o las de Bitcoin SegWit (BS). Actualmente, esta cadena es BS. Pero podría llegar a ser BC.

No voy a profundizar en las diferencias entre los movimientos que apoyan cada cadena, qué es la minería, etc. Voy a tratar de arrojar algo de luz sobre cuestiones que muchas de las personas interesadas en Bitcoin podrían no haber advertido, y brindar herramientas para el trading con una perspectiva de largo plazo en el contexto de la separación de las cadenas. Esto no es un curso de Bitcoin 101.

Por lo tanto, asumiré que sabes cómo funciona el ajuste de la dificultad (AD) en Bitcoin. BC cuenta además con un ajuste de la dificultad de emergencia (ADE). El ADE funciona de la siguiente manera: si en un lapso de 12 horas no se han encontrado más de 6 bloques, la dificultad se reduce un 20%. Las condiciones para el ADE se determinan con cada bloque, lo que significa que podría suceder que la dificultad se reduzca un 20% tras cada uno de varios bloques sucesivos. El ADE hace posible una reducción muy rápida de la dificultad.

El factor determinante

El ADE es el factor determinante y sus implicancias son cruciales. Si el ADE no se hubiera implementado en BC, creo que hoy probablemente estaría con respiración asistida, sino muerto. El ADE es lo que hace la diferencia entre una cadena muerta y una capaz de subsistir.

Entonces, ¿qué es exactamente la muerte de una cadena? Es la situación en la cual no hay suficiente poder de cómputo para minar los bloques necesarios para alcanzar el siguiente AD. Es demasiado caro, no es rentable, y por ende no tiene sentido hacerlo. La cadena entera se detiene. Ya no es posible realizar una transacción dentro de esa cadena. En este caso, el valor de la moneda cae a cero porque no puedes usarla.

BC no puede morir porque tiene ADE. BS puede morir porque no tiene ADE. El valor de BC no puede caer a cero. El valor de BS puede caer a cero.

La muerte por dumping es imposible

No es posible “dumpear” (vander masivamente) hasta la muerte una criptomoneda funcional. Algunas “ballenas” que apoyan a BS en el debate por el límite al tamaño de los bloques han sugerido que pueden matar a BC por medio del dumping durante un largo período de tiempo. Pero eso es imposible, así como es imposible que el FMI compre todos los bitcoins del mundo. Los “dumpers” se quedarán sin BC para vender, tras lo cual habrá un cambio en el precio. Mientras la cadena sea mantenida por los mineros y siga funcionando, no será posible comprar todos los bitcoins o llevar el precio a cero.

Convergencia en una cadena

La separación de las cadenas de Bitcoin es muy diferente a la de Ethereum. En Ethereum el ajuste de la dificultad se produce tras cada bloque (es como el ADE con esteroides). Esto hace que ETH y ETC puedan coexistir; uno con un valor alto, el otro con un valor bajo. Un minero gana aproximadamente lo mismo si mina ETC o ETH. Si los precios cambian, los mineros redireccionan el poder de cómputo, la dificultad se ajusta inmediatamente en ambas cadenas, y todo queda nuevamente en equilibrio. Es como si el elefante de la imagen que está más arriba tuviera sus cuatro patas en el suelo, mientras el viento (precio) sopla. El viento solo puede hacer que el elefante se balancee un poco.

El caso de Bitcoin es muy diferente. Bajo condiciones normales, la dificultad se ajusta cada 2 semanas aproximadamente (2016 bloques, 10 minutos por bloque).

En este momento, un grupo de mineros está minando a pérdida en la cadena BC. Están resistiendo con todas sus fuerzas el peso del elefante que se les viene encima. Lo hacen porque quieren un cambio para Bitcoin y porque tienen una perspectiva de largo plazo.

Yo lo llamo minería caritativa. No porque no sean codiciosos (tienen que ser codiciosos), sino porque están haciendo una inversión a largo plazo que podría acabar beneficiando a todos los mineros, no solo a ellos mismos. Ellos creen que el límite de 1MB al tamaño de los bloques es ridículo y que pone un freno a la adopción de Bitcoin.

Su objetivo es “sostener el elefante” hasta el próximo AD, para lo cual tienen la ayuda del ADE. El trabajo más pesado, el de los primeros 6 bloques, ya está hecho.

Hay quienes creen que los mineros que apoyan BS están minando BC para mantener el poder de cómputo por encima del 8% y así evitar el ADE. Sin embargo, un ataque como éste solo pospondrá el AD 2 o 3 meses como máximo. El atacante le estará haciendo un favor a sus enemigos, cuando podría simplemente relajarse y obtener ganancias minando BS mientras su enemigo sostiene el elefante.

Pero el elefante no se puede sostener indefinidamente. Cuesta mucho dinero. Por eso las cadenas convergerán en una sola cadena, a diferencia de Ethereum. El elefante finalmente caerá de cara o de cola. Y así se quedará. Nadie puede moverlo una vez que se ha caído. Esto es bueno para Bitcoin en su totalidad.

BS es muy vulnerable en este juego asimétrico porque BS no cuenta con el ADE. Cuando minar BS sea menos rentable que minar BC, BS estará constantemente bajo amenaza. Todo lo que tienen que hacer los mineros que apoyan BC es minar BS para hacer que la dificultad de BC baje lo suficiente para que sea rentable.

Diferencias fundamentales entre BC y BS

Para resumir, creo que las diferencias fundamentales entre las cadenas son las siguientes:

Más gente usando Bitcoin en el largo plazo: BC sí / BS no

Transacciones menos costosas: BC sí / BS no

Transacciones rápidas: BC sí / BS no

Transacciones predecibles: BC sí / BS no

Privacidad: BC sí / BS no (por las tarifas relacionadas con “mezcladores” utilizados para anonimizar transacciones)

Fungibilidad: BC sí / BS no (por las tarifas relacionadas con “mezcladores” utilizados para anonimizar transacciones)

Vulnerabilidad a la centralización del desarrollo: BC no (varios equipos de desarrolladores) / BS sí (un solo equipo)

Compatibilidad con transacciones en 2do nivel (montado sobre la cadena de bloques): BC sí (con el tiempo) / BS sí (con el tiempo)

Tú decides.

En este momento, con 1 BS puedes comprar más de 10 BC.

Señores, ¡hagan sus apuestas!

Leer texto original, en inglés

Si eres un early adopter que aún ignora el origen del valor y la resistencia de Bitcoin, le debes una ofrenda a la diosa Fortuna. Pero ten cuidado: el filtro de Satoshi nunca se detiene. Si no estudias para los próximos exámenes, podrías reprobarlos.

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Los peligros de SegWit, y cómo los evitamos

Bitcoin funcionó sin problemas durante seis años, hasta que Blockstream logró hacerse con el control del cliente fundado por Satoshi Nakamoto mediante una táctica que probablemente será recordada como “el blitzkrieg sobre Bitcoinlandia”. En 2014, tras este avance fulminante, muchos aún creían que Blockstream, lejos de ser la punta de lanza de las élites financieras del mundo fiat –como es obvio a estas alturas–, era una especie de “Red Hat” de Bitcoin que venía a contribuir con el desarrollo open source. Sin embargo, las intenciones de los Blockstream boys quedaron muy pronto en evidencia cuando –para disgusto de los bitcoiners económicamente alfabetizados– se erigieron en planificadores centrales de Bitcoin.

Hoy es muy fácil predecir los movimientos de Blockstream / Core –solo hay que preguntarse qué haría Stalin bajo las mismas circunstancias–, pero en aquel entonces esta organización todavía no había empezado a mostrar los dientes a cualquiera que se atreviera a cuestionar su “hoja de ruta”, y era natural que la gente le concediera el beneficio de la duda.

Hoy sabemos que lo único que satisface a los Blockstream boys es el control total y absoluto sobre el protocolo; de otro modo no podrían imponernos su nuevo sistema. Por eso aquí los llamamos cryptoleninistas –o bitcomunistas–; no solo por su ignorancia de los conceptos más elementales de la ciencia económica, sino principalmente por los métodos totalitarios con los que aspiran a mantener la integración forzosa (“si no te gusta, mala suerte: aquí mando yo”) frente a los partidarios de la independencia (“si no te gusta, eres libre de escindirte”).

Si no tuviéramos la posibildad de rescatar, fork mediante, la idea original de Bitcoin, estaríamos condenados por Blockstream / Core a pagar tarifas cada vez más elevadas, hasta que el límite de 1 MB nos obligue –así como ha obligado ya a tantos usuarios– a abandonar definitivamente la cadena de bloques.

Cada fork motivado por el descontento con los efectos de la planificación centralizada busca desplegar las velas de Bitcoin para aprovechar el impulso de las fuerzas económicas reprimidas por Blockstream / Core. Pero el problema de la hoja de ruta de Blockstream / Core no es solo la imposición de un límite arbitrario al tamaño de los bloques; aún peor que eso podría resultar la adopción de Segwit, el nuevo formato de transacción que pretenden (¿pretendían?) obligarnos a usar, y que habilitaría la construcción de sus jardines amurallados sobre las ruinas de Bitcoin. Veamos por qué.

Los incentivos peligrosamente distorsionados de SegWit

A pesar de que, en términos generales, el acuerdo de SegWit2X me había entusiasmado, la falla de SegWit que ha señalado Peter Rizun (anteriormente comentada por Peter Todd) lo vuelve inaceptablemente peligroso. Como temo que la comunidad aún no ha comprendido del todo el alcance del problema, quiero explicarlo desde un ángulo diferente.

¿Por qué los mineros verifican las firmas?

Los mineros verifican las firmas para eliminar el riesgo de construir su bloque sobre un bloque no válido.

Debemos tener en cuenta que este riesgo es increíblemente bajo. Crear un bloque no válido es un desperdicio de dinero, por lo que, en general, los bloques no válidos son raros (orden de magnitud de 0,001%).

Afortunadamente para Bitcoin, el costo de verificar las firmas también es increíblemente bajo. Utilizando libsecp256k [N. de la T.: función que acelera la validación de firmas] y hardware moderno, solo toma unos pocos microsegundos por firma.

La razón por la cual el costo de verificar las firmas es tan bajo es que de todos modos es necesario descargarlas. Esto se debe a que hasta que no se hayan descargado todas las firmas no hay manera de verificar qué transacciones ya fueron incluidas y, por lo tanto, no es posible saber qué transacciones se pueden incluir de forma segura en el bloque siguiente. Así solo se puede minar un bloque vacío, sin tarifas.

El efecto de esto se puede observa en la estrategia de minería llamada header-first mining, o SPY mining. Cuando encuentran un encabezado (header), los mineros obtienen un bloque vacío, y sólo comienzan a incluir transacciones del mempool una vez que se han descargado todos los bytes de ese bloque.

¿Qué cambia SegWit?

Con las transacciones SegWit, las firmas son incluidas indirectamente a través del coinbase [N. de la T.: coinbase es el campo de la primera transacción incluida en un bloque que sirve a los mineros para reclamar su recompensa]. Esto significa que los mineros no necesitan descargar las firmas para verificar qué transacciones están incluidas en el bloque.

Esto desequilibra el sistema de incentivos para verificar las firmas.

Es necesario aclarar que esta descripción no es exacta. No es posible cuantificar los costos y los riesgos tan fácilmente, y no hay razón para suponer que SegWit altera ese equilibrio para todos los mineros. De hecho, hay varios factores mitigantes que debemos considerar:

Minar un bloque no válido no solo supone un costo directo por la pérdida de las recompensas, sino también el costo indirecto por el perjuicio que esto ocasiona tanto a Bitcoin como a la inversión de los mineros.

Dado que las firmas son necesarias para las transacciones que se encuentran en el mempool (aguardando confirmación), las ganancias derivadas de no descargar firmas se limitan al conjunto de transacciones desvinculadas del mempool.

En muchos casos, el ancho de banda total es menos limitado que el ancho de banda máximo. Los mineros pueden emplear una estrategia de 3 etapas: comenzar con bloques vacíos (header-first); luego, a medida que se van incluyendo las transacciones, cobrar las tarifas; y luego continuar descargando las firmas en segundo plano.

No obstante, es innegable que (con SegWit) los incentivos han sido distorsionados. Y peor aún, podemos esperar que con el tiempo sean distorsionados aún más.

Esto se debe a que el costo de descargar firmas aumenta a medida que los bloques crecen, mientras que el riesgo de un bloque no válido disminuye a medida que aumenta el precio.

¿Por qué esto es peligroso?

Porque si en el futuro el equilibrio se rompe a favor de cierto N> 0 por ciento de los mineros, éstos son los que se beneficiarán por no descargar las firmas.

En consecuencia, las transacciones SegWit serán menos seguras que las transacciones no-SegWit. Una transacción no-SegWit es segura siempre y cuando ningún atacante controle el 51% del poder de cómputo, mientras que una transacción SegWit es segura siempre y cuando ningún atacante controle el 51-N% del poder de cómputo.

Por lo tanto, si tenemos una desventaja para el 20% de los mineros (digamos los más pequeños, muchos de los cuales tienen un ancho de banda restringido), ¡un minero que controle el 31% del poder de cómputo podría empezar a robar transacciones SegWit!

El problema es mucho mayor que el ataque en sí. No podemos estimar fácilmente el valor de N, por lo que incluso antes de que N llegue a ser demasiado grande y se produzca un ataque, es probable que la seguridad de una transacción que incluya SegWit sea menor que la de una transacción no-SegWit, y por lo tanto será menos valiosa. Aunque solo unas pocas empresas dejen de aceptar transacciones SegWit por esta razón, esto destruiría una de las propiedades más importantes de Bitcoin: la fungibilidad.

No debemos jugar con el delicado equilibrio de incentivos que sostiene a Bitcoin.

¿Y cómo solucionamos el problema de la maleabilidad? [N. de la T.: los partidarios de SegWit argumentan que una de sus ventajas es que soluciona el problema de la maleabilidad.]

La falla mencionada no está relacionada con la solución del problema de la maleabilidad. No es causada por la solución del problema de la maleabilidad por medio de un softfork. No es causada por mecanismo de actualización estándar anyone-can-spend “cualquiera-puede-gastar”.

Por ejemplo, esta falla no se encuentra en la propuesta BIP 140 de Christian Decker para solucionar el problema de la maleabilidad con un softfork, ni en una simple solución por medio de un hardfork.

Esta falla es un efecto secundario simple pero desastroso ocasionado por el intento de SegWit de solucionar el problema de la maleabilidad de manera incorrecta.

It is entirely avoidable.

Y es completamente evitable.

Tomas van der Wansem, desarrollador de Bitcrust

Leer texto original, en inglés

Después no digas que no te lo avisamos.

Si eres un ahorrista con la mira puesta en el largo plazo, no tienes que hacer nada. Puedes volver a echar un vistazo en 2, 5 o 10 años para verificar si hay una sola cadena o más de una, y vender las monedas de cualquier cadena que no te sirva. Mientras tanto, tendrás la opción de usar diferentes alternativas en las cuales estarás automáticamente invertido (podría ser Bitcoin Cash, o la cadena que surja del acuerdo de NY, o alguna otra, si ninguna de estas iniciativas llegara a prosperar).

El engendro de Segwit, junto con las transacciones caras e impredecibles que tanto daño le han hecho a Bitcoin, solo serán inevitables en la cadena controlada por Blockstream / Core. Pero nadie podrá obligarte a utilizarla.

La cadena de bloques principal se liberará de la discapacidad impuesta por Blockstream, o lo hará una cadena que sea producto de un fork. De una u otra manera, la cadena de Satoshi seguirá viva.

Recuerda que Bitcoin no una carrera de velocidad, es una maratón.

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Escenarios posibles a partir del fork

Si nos aislamos por un momento del griterío que ha reemplazado el debate en Bitcoinlandia y atendemos a las diferentes propuestas para allanar el camino hacia la escalabilidad, veremos que no hay más que tres compitiendo, cada una de las cuales representa una visión distinta de Bitcoin:

1- Un grupo (Bitcoin Cash) ha planificado un hard fork para el 1 de agosto. Esta rama eliminará el límite al tamaño de los bloques y no aceptará Segwit. Aunque no sabemos con cuánto poder de cómputo contará, ya hay pools dispuestos a respaldarla y sitios de intercambio dispuestos a facilitar su negociación. Sus partidarios aspiran a eliminar las restricciones arbitrarias a la capacidad de la cadena de bloques, con el objetivo de hacer realidad la visión de Satoshi Nakamoto: “A Peer-to-Peer Electronic Cash System”.

2- Otro grupo (UASF: soft fork activado por usuarios) planea rechazar cualquier hard fork y activar Segwit vía “soft fork”, manteniendo el límite al tamaño de los bloques en 1 MB independientemente del poder de cómputo que logre atraer. Sus partidarios aspiran a restringir la capacidad de la cadena de bloques para llevar la mayoría de las transacciones a una “segunda capa” montada sobre Bitcoin.

3- Un tercer grupo (Segwit+2X), integrado en principio por los que firmaron el acuerdo de Nueva York, ha planificado un hard fork para mediados de noviembre que elevaría el límite al tamaño de los bloques de 1 a 2 MB, tras haber aceptado Segwit. Por el momento esta es la iniciativa con más respaldo minero, aunque el poder de cómputo necesario para sostenerla hasta mediados de noviembre (más del 80% del total) no está asegurado. Sus partidarios aspiran a mantener la unión entre los integrantes de los otros dos grupos que estén dispuestos a renunciar parcialmente a sus pretensiones, evitando así un hard fork contencioso.

En resumen, sería correcto afirmar que tanto 1 (Bitcoin Cash) como 2 (UASF) están pidiendo el divorcio, mientras que 3 (Segwit+2X) busca prolongar el matrimonio, aunque sea en malos términos.

Antes de proseguir, es importante conocer un factor que puede llegar a incidir en el resultado final de este “clusterfork”: la mera posibilidad de que la mayoría económica acabe adoptando Bitcoin Cash o cualquier alternativa libre de Segwit, en un futuro cercano o lejano, podría desalentar el uso de esta función, ya que todas las transacciones Segwit lucirán en la cadena alternativa como monedas obsequiadas a los mineros. En otras palabras, usar Segwit es apostar a que este nuevo formato de transacciones será aceptado y seguirá siendo aceptado siempre por la cadena de bloques que resulte ganadora –cosa que nadie puede garantizar–, arriesgando en ello todas las “segwitcoins” alguna vez enviadas (no solo las últimas). Un verdadero salto de fe.

Aclarado entonces el panorama actual, veamos qué podría ocurrir durante las próximas semanas y meses.

Si la segunda parte del acuerdo Segwit+2X (el aumento del límite de 1 MB a 2 MB) se hace efectiva en noviembre, nos habremos liberado del control centralizado Blockstream / Core, y quedará demostrado que, al contrario de lo que nos dicen desde esta organización, un hard fork para elevar el límite al tamaño de los bloques no es más que una simple y necesaria actualización del software (algo que de todas formas varias altcoins ya han demostrado). 2X podría ser entonces el primer escalón hacia una cadena de bloques adaptable y funcional. En el corto plazo, Segwit+2X podría reafirmar la confianza de los inversores y, en consecuencia, impulsar el precio del bitcoin. Sin embargo, en un plazo más largo podría estirar el conflicto entre visiones esencialmente incompatibles, lo que llenaría de incertidumbre a esos mismos inversores. ¿Empezará de nuevo el debate una vez que nos topemos con el límite de 2 MB?

Si el acuerdo de Nueva York se cumple y rápidamente volvemos a chocar con el límite centralmente planificado (en este caso de 2 MB), pero en lugar de dejarse el límite en manos del mercado este se mantiene firme en 2 MB mientras el conflicto amenaza con eternizarse, Bitcoin Cash y Bitcoin Unlimited podrían volverse más y más atractivos para usuarios e inversores, y por lo tanto también para mineros, negocios que aceptan Bitcoin, sitios de intercambio, monederos, y todos aquellos que puedan beneficiarse de la actividad económica que tiene lugar fuera de la cadena sometida a planificación económica centralizada. Lo mismo podría ocurrir si los cambios radicales que implica la incorporación de Segwit terminan ocasionando más problemas que beneficios, independientemente del tamaño de los bloques.

Si el acuerdo de Nueva York no se cumple y en la segunda quincena de noviembre el límite al tamaño de los bloques parmanece en 1 MB, las tarifas continuarán aumentando en la cadena con bloques limitados a 1 MB y esta quedará reducida a un registro de grandes liquidaciones accesible solo para grandes intermediarios financieros. Pero es difícil concebir un Bitcoin tan severamente discapacitado sin la abrumadora competencia de otras ramas. Buena parte del poder de cómputo –probablemente la mayor parte, a juzgar por lo que han dicho representantes de algunos de los pools más grandes–, pasará a minar en una cadena independiente que admita bloques de más de 1 MB, utilizando quizás Bitcoin Unlimited (cliente “agnóstico” que sigue el consenso emergente adonde lo lleve) o Bitcoin Cash. También es difícil concebir la viabilidad de una “segunda capa” montada sobre un sistema inutilizable, pues esa segunda capa sería tan inútil y carente de valor como la primera.

Si los inversores apuntalan fuertemente Bitcoin Cash, podrían obligar a los firmantes del acuerdo de Nueva York a abandonar Segwit2X para ponerse a minar bitcoins “cash”, en caso de que estas monedas superen ampliamente en valor a las de las otras ramas. Hoy parece poco probable, pero recordemos que hace unos pocos años también parecía poco probable que el bitcoin, en base al sistema de incentivos ideado por Satoshi Nakamoto, alcanzara la paridad con el dólar.

Tendremos, pues, un fork el 1 de agosto, y la posibilidad de otro en 3 meses. ¿De qué lado estará la mayor parte del poder de cómputo?

A la larga, el poder de cómputo se verá obligado a respaldar la iniciativa que haya sido elegida por la mayoría económica. Pero tranquilo, no tienes que adivinar cuál de las iniciativas mencionadas será la preferida del mercado. Todos los actuales dueños de bitcoins (es decir, los que controlan sus claves privadas) serán el mes que viene dueños de la misma cantidad de bitcoins “cash” en la cadena correspondiente al fork de Bitcoin Cash, y eventualmente en la de Segwit+2X.

No hay nada que temer; estarás automáticamente invertido en todas las cadenas. Y no hay que hacer nada más que esperar –salvo que seas un trader en busca de emociones–.

Cuando resulte evidente que una de las cadenas en competencia se ha ganado el favor del mercado de manera sostenida e irreversible, el valor fluirá hacia ella en una corriente cada vez más caudalosa. Entonces la cadena perdedora caerá en una espiral descendente mientras los bitcoiners se deshacen de sus monedas malas a cambio de las buenas, y los que estaban aguardando una solución desde afuera también invierten en la cadena ganadora, ensanchando aún más la brecha.

Gracias al secuestro del repositorio fundado por Satoshi Nakamoto, la expulsión de los desarrolladores originales del proyecto, las campañas de desinformación y el férreo control de los principales canales de comunicación de Bitcoinlandia, Blockstream / Core, con el apoyo de instituciones financieras paraestatales aterradas por el avance de Bitcoin, ha llevado la capitalización de Bitcoin de un 95% a un 40% de la capitalización de todas las criptomonedas. No parece descabellado predecir que esta tendencia se mantendrá dentro de la rama controlada por Blockstream / Core, mientras el proyecto de Satoshi Nakamoto es liberado finalmente de sus cadenas.

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Centralizando en nombre de la descentralización

Por John Blocke

La palabra “descentralización” se usa tan a menudo en los debates acerca de la escalabilidad de Bitcoin que su verdadero significado parece haber sido olvidado. Aunque la descentralización es una propiedad importante de Bitcoin, mucha gente ha llegado al punto de hacer de esta palabra un fetiche al que se le atribuyen todo tipo de propiedades míticas. “Más descentralización” es la panacea que solucionará cualquier problema que Bitcoin vaya a enfrentar. Se utiliza la palabra como un silbato que clausura toda discusión productiva: simplemente acusa a tu oponente de estar intentando “centralizar Bitcoin” e inmediatamente hordas de trolls enojados lo atacarán sin piedad, mientras todo vestigio de racionalidad es arrojado por la ventana.

Dado que la “descentralización” es la justificación más frecuentemente utilizada para mantener restringido el tamaño de los bloques, ya es hora de contar con una definición correcta y sucinta de esta palabra.

Antes de ofrecer mi propia definición, exploraré las maneras en que habitualmente se hace (mal) uso del término. Cuando es utilizado por los partidarios de restringir artificialmente el tamaño de los bloques, “descentralización” generalmente se entiende que significa “número de nodos”:

“Cuanto más barato sea el funcionamiento del nodo, más nodos habrá en la red. Por lo tanto, no hay ningún otro factor más importante que mantener los costos de los nodos tan bajos como sea posible. Solo así Bitcoin puede alcanzar la máxima descentralización”.

Esta es una visión grotescamente unidimensional de cómo funciona la red, que además revela una total falta de comprensión de lo que da valor a Bitcoin.

En el nivel más básico, esta visión tiende a confundir “descentralizado” con “distribuido”. Si bien una red informática distribuida puede ser muy robusta, en la práctica Bitcoin se asemeja más a una red descentralizada que a una distribuida. Pero esto es una ventaja, ya que permite a los miembros de la red participar en todos los niveles.

a) Red centralizada b) Red descentralizada c) Red distribuida

Si la barrera para participar en la red Bitcoin deja afuera a cualquiera que no mantenga un nodo, estaremos excluyendo a todos los posibles participantes que carezcan de fondos, acceso a hardware, tiempo libre suficiente o conocimientos técnicos (o la inclinación a invertir tiempo, dinero y esfuerzo) para configurar y mantener un nodo. Una barrera tan alta dificulta la adopción.

Afortunadamente, Bitcoin no funciona de esa manera. Los niveles de participación van desde granjas de minería de varios millones de dólares en un extremo, hasta claves privadas impresas en papel en el otro. La red se hace más fuerte permitiendo que cada usuario participe en el nivel donde coinciden sus inclinaciones y sus capacidades. La especialización de los participantes es lo que empuja a Bitcoin a convertirse en la mejor versión de sí mismo.

Quienes tienen esta visión miope de la descentralización también hacen la suposición errónea de que la mejor y única manera de que la red tenga más nodos es minimizar el costo de operar un nodo. No considera la posibilidad de que si Bitcoin tuviera cinco veces más usuarios, también podría tener cinco veces más nodos. Incluso si el porcentaje total de operadores de nodos disminuyera, y cinco veces más usuarios sólo implicara dos veces el número de nodos, aún así el resultado final sería más nodos de Bitcoin de los que existen ahora.

Los nuevos usuarios no se sienten atraídos a Bitcoin por lo barato que resulta operar un nodo. En su mayoría se sienten atraídos a Bitcoin porque les proporciona utilidad, y es sólo después de esta atracción inicial que algunos de estos nuevos usuarios deciden operar nodos. La única opción lógica para absorber la mayor demanda posible es maximizar la utilidad de Bitcoin, lo que se logra con transacciones rápidas y asequibles y se entorpece con transacciones lentas y costosas. Cabe señalar que los interesados en la operación de nodos relevantes para la red son casi exclusivamente usuarios atraídos por la utilidad más que por la especulación, y que la incorporación de más usuarios atraídos por la utilidad también beneficia al resto de los usuarios. No tiene ningún sentido favorecer a unos a expensas de los otros.

La visión simplista de la descentralización también supone erróneamente que el valor de Bitcoin depende de su grado de descentralización. “Hagamos a Bitcoin más descentralizado”, dice este argumento, “y será más valioso”. Esto no resiste el escrutinio, ya que presume que un Bitcoin con mil usuarios operando cada uno su propio nodo será más valioso que un Bitcoin con mil millones de usuarios pero una tasa de usuarios operadores de nodos de sólo un uno por ciento. La evidencia empírica sugiere lo contrario: Bitcoin en el año 2009, cuando la mayoría de los usuarios también eran nodos completos, era significativamente menos valioso que en 2017, con millones de usuarios y una tasa de operadores de nodos menor al 1%.

Propongo utilizar una definición de la palabra “descentralizado” mucho más precisa desde el punto de vista operativo: “Que carece de un punto central de control”. Bajo esta definición, no hace gran diferencia si con el tiempo se vuelve más costoso competir en la minería, o si aumenta el costo de mantener un nodo. El elemento clave es que Bitcoin carece de puntos centrales de supervisión, planificación y control (y por lo tanto es menos susceptible a fallas catastróficas).

Según este criterio, Bitcoin está hoy más descentralizado que nunca. Cuando MtGox manejaba el 80% de todo el volumen de operaciones en sitios de intercambio, su caída propagó ondas de choque a través de toda la comunidad y causó grandes turbulencias en el mercado. Hoy en día hay probablemente cientos de sitios de intercambio, y el mercado tolera fácilmente los fracasos puntuales.

Un mito persistente es que la minería tiende a centralizarse cada vez más, y que esto representa una amenaza para Bitcoin. Este mito es alimentado por fotos de grandes espacios dedicados a la minería y la presencia de una compañía con una participación mayoritaria en el mercado del hardware para minería. El mito no toma en cuenta que estas grandes explotaciones mineras representan porcentajes cada vez más pequeños de la red, y que la obtención de hardware de minería es más fácil y los compradores están menos expuestos a estafas que nunca antes. La minería sigue volviéndose cada vez más descentralizada geográficamente, con emprendimientos mineros a gran escala surgiendo en docenas de países en todo el mundo.

1% de la red Bitcoin en 2011 / 1% de la red Bitcoin en 2017

Clasificar algo como “centralizado” o “descentralizado” supone una visión binaria del asunto. Independientemente del número de centros de procesamiento de datos que posea PayPal, y de cuán dispersos estén geográficamente, siempre será un sistema centralizado, porque la propia corporación PayPal es un punto central que en caso de fallo compromete todo el sistema. Bitcoin, por su propio diseño, sólo puede ser un sistema descentralizado. Puede haber diferentes grados de descentralización, pero es incorrecto decir que tal o cual propuesta puede convertir a Bitcoin en un sistema centralizado. Es preciso hablar de un sistema “más descentralizado” o “menos descentralizado”, pero aún así, todos los indicadores nos dicen que Bitcoin se ha vuelto con el tiempo más descentralizado.

Para quienes la idea de la “descentralización” se ha convertido en un fetiche, más descentralización siempre es mejor, y menos siempre es fatal. Pero el buen ingeniero siempre debe considerar el costo-beneficio. Si poner la soberanía financiera al alcance de miles de millones de personas conlleva un menor porcentaje de usuarios que mantienen nodos, ese es un costo aceptable. Si sólo pudiera haber diez mil nodos, sería mejor servir a mil millones de personas que a un millón.

Distribución del poder de cómputo destinado a minería Bitcoin (2012 versus 2017)

Por último, cuando consideramos los puntos centrales cuyo fracaso puede transmitirse a todo el sistema, no podemos olvidar un aspecto de Bitcoin que aún queda por descentralizar, aunque también se hace más descentralizado cada día. Me estoy refiriendo, por supuesto, al desarrollo del protocolo.

La existencia de un solo equipo de desarrollo monolítico (hoy es Bitcoin Core, pero podría ser cualquiera), representa uno de esos peligrosos puntos centrales. No importa cuanta gente contribuya, ni cuán abierto a programadores ajenos al equipo principal sea el proceso de desarrollo; tener un solo grupo a cargo de la difusión del software “oficial” y una red de nodos que lo descargan automáticamente supone una gran amenaza para Bitcoin. No importa cuáles sean las intenciones del grupo, o cuán maravilloso sea su código, el punto central está allí. Puedes confiar en que PayPal no abusará de tu información personal, pero si PayPal sufre una violación de sus bases de datos tendrás que enfrentar las consecuencias de todos modos.

Así como MtGox dio lugar a cientos de nuevos sitios de intercambio, y así como el número de pools mineros ha aumentado de unos pocos a unas pocas docenas, y así como la minería Bitcoin se aleja de China y se vuelve cada vez más global, también debemos celebrar la actual proliferación de implementaciones de Bitcoin. Decir que Bitcoin debe ser descentralizado en todos los demás aspectos mientras se defiende la dependencia de un solo equipo de desarrolladores es patentemente absurdo. Si Segwit acaba siendo descartado, en lugar de ver la no-adopción de Segwit por parte del mercado como un fracaso del sistema debemos tomarlo como una prueba de que el sistema funciona tal como se supone que debe funcionar. Las batallas diarias pueden ser frustrantes, pero sería mucho peor si un cambio tan radical al código de Bitcoin pudiera ser implementado sin debate.

Desarrollo de Bitcoin en 2011 / Desarrollo de Bitcoin en 2017

Los fetichistas de la descentralización consideran la noción de “descentralización” como algo separado de Bitcoin y como una meta en sí misma. En lugar de reconocer que el objetivo de Bitcoin es ser buena moneda, suponen que el objetivo de Bitcoin es ser descentralizado. Pero el objetivo de Bitcoin siempre ha sido convertirse en buena moneda, y la descentralización —la eliminación de puntos centrales que pongan en peligro todo el sistema– es y siempre será un medio para ese fin. Dado que el valor de la descentralización en Bitcoin se relaciona con la capacidad de prevenir la emergencia de puntos centrales que puedan transmitir un fracaso localizado a toda la red, la cuestión de la descentralización es más una de “sí / no” que de “¿cuánto?”

Más importante que maximizar el número de nodos en la red es estar a salvo de puntos peligrosamente centralizados, y la única manera no autoritaria de lograr esto es fomentando la competencia.

Leer texto original, en inglés

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Bitcoin, el azote de los cortoplacistas

A nivel político, cortoplacismo es otra forma de decir socialismo. El cortoplacista ve la riqueza y no las condiciones que la hacen posible; ve el pan, se lo roba y se lo come, ignorando y pisoteando las condiciones bajo las cuales ese mismo pan ha llegado a existir. ¡Pan para todos!, piensa, ¿por qué no?…

Pan para todos, ahora mismo, y sin todos esos obstáculos perversos que el capitalismo se empeña en situar entre el deseo y su satisfacción inmediata: sin panaderos incentivados a producir pan, sin panaderías organizadas y orientadas por el afán de lucro de sus dueños, sin precios que reflejen la demanda de pan y la escasez relativa de los recursos necesarios para producirlo. En definitiva, sin un mercado que ponga efectivamente el pan al alcance de todos.

¡Pan para todos! ¡Ya! La satisfacción de corto plazo nubla de tal forma el juicio del cortoplacista que este no dudará en expropiar los panes disponibles, comerse todos los que pueda en un frenesí bulímico, repartir los que le sobran para gozar de una popularidad que durará lo que dura un estómago lleno, e impedir con todo el peso de la ley la producción rentable de pan, aunque eso signifique no más pan en un futuro cercano.

Si eres un miembro de la menguante clase productiva y crees que el socialismo es algo más sofisticado que un grupo de sociópatas comiéndose y repartiendo alegremente los frutos de tu trabajo entre la creciente masa de vividores que los apoyan, en detrimento de tu futuro y el de tus hijos, eres una más de las tantas víctimas del adoctrinamiento socialista, y como tal no verás nada especial en Bitcoin –así todo tu dinero sea convertido en papel picado, así todos tus bienes muebles y inmuebles sean confiscados en nombre de la “justicia social”–. Como un buen cordero, aceptarás tu propio sacrificio convencido de que “el capitalismo” es el culpable de todos tus males.

Por si se te ha escapado entre tanto palabrerío en boca de tanto cryptocharlatán, la diferencia fundamental entre Bitcoin –dinero resistente a la intervención estatal– y el dinero fiat –dinero al servicio de la intervención estatal–, es que mientras el segundo fomenta el endeudamiento irresponsable (el gasto actual a expensas del bienestar futuro), el primero fomenta el ahorro (la abstención del gasto actual para incrementar el valor en el futuro).

Pero esta dicotomía también existe dentro de las fronteras de Bitcoinlandia, y seguirá existiendo hasta que el inexorable mecanismo puesto en marcha por Satoshi Nakamoto despoje de influencia y expulse –o bien reforme– hasta el último de los cortoplacistas.

Veamos cómo se han comportado los exponentes de estas dos actitudes a lo largo de la historia de Bitcoin.


Lanzamiento de Bitcoin

♦ Los cortoplacistas desestimaron el proyecto de Satoshi Nakamoto. ¿Por qué perder el tiempo prestando atención a un desconocido que dice haber creado una moneda digital y descentralizada, con una emisión predecible y decreciente, cuando todo el mundo sabe que tal cosa no es posible?

♦ Los largoplacistas, en cambio, leyeron el paper de Satoshi, dedicaron tiempo a entender el concepto, hicieron preguntas, obtuvieron respuestas satisfactorias, y finalmente tomaron consciencia de que se aproximaba un cambio de paradigma. Hicieron un sacrificio (de tiempo, de certezas) en el corto plazo para convertirse en pioneros del movimiento por la separación entre moneda y Estado, un objetivo de largo plazo.

Primeros años de Bitcoin

Sorprendidos porque había gente dispuesta a desprenderse de sus dólares a cambio de bitcoins, totalmente inconscientes de los motivos que llevaban a algunas personas a acumular bitcoins –y sin el menor interés por desentrañar esos motivos–, miles de cortoplacistas con acceso a tarjetas de video se involucraron en minería con la intención de vender inmediatamente cada bitcoin que obtenían gracias a su poder de cómputo.

♦ Mientras tanto, los largoplacistas minaban o compraban bitcoins y los acumulaban.

Primeros mercados bajistas

♦ Los cortoplacistas vendían impulsivamente al ver que otros vendían. Rescataban así algo de valor en el corto plazo, refugiándose en monedas cuyo valor en el largo plazo tiende a cero.

♦ Aprovechando que otros vendían impulsivamente, los largoplacistas obtenían bitcoins a precios que cabían en uno o dos dígitos.

Colapso de MtGox

♦ Los cortoplacistas mantenían gran parte de sus ahorros en bitcoins en el que era entonces el sitio de intercambio más líquido (el volumen operado en MtGox superaba el 80% del total), con la esperanza de obtener ganancias rápidas mediante maniobras de trading. Tan enfocados estaban en el corto plazo que perdieron de vista los riesgos que implicaba poner sus bitcoins en manos de un tercero.

♦ Conscientes de que nunca serán emitidos más de 21 millones de bitcoins, los largoplacistas privilegiaron la conservación de sus ahorros y los mantuvieron en la cadena de bloques, allí donde nadie podía quitárselos.

“Centralización de la minería” (o cualquier otro motivo de histeria colectiva transitoria)

♦ Convencidos de que Bitcoin es una criatura frágil y siempre a punto de romperse, los cortoplacistas vendieron buena parte de sus bitcoins inducidos por sucesivos ataques de pánico, todos igualmente infundados. Es el precio que pagaron por ignorar las razones que explican el éxito de Bitcoin.

♦ Habiendo comprendido el sistema de incentivos que alinea los intereses de todos los agentes económicos de Bitcoinlandia, los largoplacistas vieron en cada crisis nerviosa generalizada una oportunidad para engrosar sus tenencias de bitcoins.

Debate por el tamaño de los bloques

♦ Los cortoplacistas miran la explosiva transferencia de riqueza que Bitcoin ha desencadenado y la consideran prueba suficiente de que Bitcoin ya tiene asegurado el trono de “oro digital”. Por eso creen que no es necesario trabajar para que la adopción continúe expandiéndose. Por el contrario, intentan restringir la escalabilidad de la cadena de bloques, aunque esto implique transacciones caras, plazos de confirmación impredecibles y, por ende, cada vez menos utilidad. Arriesgan de esta manera el efecto de red que asegura el éxito de Bitcoin a largo plazo.

♦ Los largoplacistas saben que se debe trabajar con paciencia y humildad en la escalabilidad de la cadena de bloques, para que algún día Bitcoin llegue a ser aceptado universalmente.

Censura

♦ Los cortoplacistas silencian a cualquiera que desafíe sus certezas. Alivian así su ansiedad en el corto plazo, al precio de aislarse de posibles argumentos válidos.

♦ Los largoplacistas saben que si bien debatir puede resultar incómodo en el corto plazo, es la única manera de que las mejores ideas prevalezcan en el largo plazo.

Diferentes implementaciones

♦ Bitcoin Core: cortoplacista por excelencia, el equipo de Core busca extraer valor de Bitcoin en el corto plazo asociándose con megacorporaciones interesadas en exprimir la base de usuarios actual –en crear problemas para luego monetizar las “soluciones”–, aunque eso comprometa la adopción de Bitcoin (y por lo tanto su valor) en el futuro.

♦ Bitcoin Unlimited: respetuoso de la visión de Satoshi Nakamoto, el equipo de Unlimited trabaja estoicamente en la preservación de las cualidades de Bitcoin como buena moneda, a pesar del aparato de censura y propaganda montado en su contra por algunas de las organizaciones dependientes del sistema monetario fiat más poderosas del planeta. Su trabajo es ingrato en el corto plazo, pero necesario en el largo plazo para garantizar la competencia de implementaciones que protege a Bitcoin de la planificación centralizada.

Hard forks

♦ Según los cortoplacistas, hay que evitar los hard forks a toda costa, porque pueden asustar a la gente que no está muy bien informada e impactar negativamente el precio del bitcoin en el corto plazo.

♦ Según los largoplacistas, hay que darle la bienvenida a los hard forks –especialmente cuando son contenciosos–, porque son oportunidades en las que el mercado puede expresarse y decantarse por la mejor versión de Bitcoin, es decir la más valiosa en el largo plazo.


En resumen, para los cortoplacistas cualquier estrategia es válida si promete ganancias en el corto plazo, por insostenible que sea en el largo plazo. Pero aquí los atajos son ilusorios, y quienes en ellos se internan acaban extraviados y empobrecidos.

Si quieres los frutos de Bitcoin sin el árbol que Satoshi nos legó, prepárate para ser abofeteado por la mano invisible.

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No podemos permitir que el precio del bitcoin alcance el millón de dólares

Por zeptochain

No podemos permitir que Bitcoin siga existiendo como sistema de pagos entre pares (peer to peer). Los efectos desestabilizadores de este tipo de moneda en los mercados de capitales amenazan con ser devastadores.

En estos momentos, el precio del bitcoin supera los 2000 dólares y continúa en aumento. Aun peor es el hecho de que, si nos fijamos en la curva que ha dibujado el precio durante los últimos ocho años, el aumento del valor parece ser exponencial. Para aquellos que entendemos los efectos de este tipo de crecimiento, es obvio que, salvo que se tomen medidas de inmediato, Bitcoin será imparable de aquí a unos pocos años.

Durante cientos, o incluso miles de años, un sencillo secreto ha resultado muy efectivo a la hora de subyugar tanto a los individuos de a pie como a países enteros a la voluntad de aquellos que saben cómo hacer uso del dinero ajeno para apalancarse y alcanzar posiciones de gran poder económico. Cualquier persona ilustrada entenderá que ese secreto es la frecuente incapacidad de la mente humana para apreciar el impacto del crecimiento exponencial o, más específicamente, el interés compuesto.

Lo fascinante del caso es que la mayoría de las personas tienden a rechazar la importancia de este impacto incluso ante números indiscutibles que demuestran sus efectos. Gracias a esta curiosa realidad, podemos utilizar una pequeña tasa de interés para hacer que otros paguen por un préstamo dos o tres veces el valor del mismo si estamos dispuestos a esperar, y podemos multiplicar nuevamente esos retornos de capital ofreciendo más préstamos con esas condiciones.

La clave es una pequeña inversión inicial (que hoy es prácticamente nula y libre de riesgo para los bancos), paciencia, y una firme confianza en los efectos exponenciales.

Apliquemos nuestra comprensión del problema que tenemos entre manos: a día de hoy existen más de 3000 cierres diarios del precio del bitcoin. Desglosado de forma anual, el valor promedio y el crecimiento promedio DIARIO por cada año luce así:

2009: 0,00 dólares/0,00%

2010: 0,06 dólares/+0,88%

2011: 6,54 dólares/+1,23%

2012: 8,47 dólares/+0,34%

2013: 188,79 dólares/+1,43%

2014: 525,33 dólares/-0,17%

2015: 271,83 dólares/+0,16%

2016: 588,76 dólares/+0,25%

2017 (aún por fijar): 1.211 dólares/+0,650%

Calculando el promedio diario del cambio del precio del bitcoin desde su creación en 2009 hasta la actualidad, podemos apreciar que ha aumentado, en promedio, un impresionante 0,52126% POR DÍA.

Salta a la vista por tanto que, dado el precio actual del bitcoin y su aparente capacidad para mantener el incremento de su valor, las cifras mostradas arriba pueden utilizarse para proyectar la emergencia de un bitcoin a un precio de un millón de dólares.

Si nos guiamos por el comportamiento del precio en el pasado, el bitcoin podría alcanzar el millón de dólares hacia el 13 de agosto del 2020. El precio del bitcoin proyectado para el final de este año y de los próximos cinco años sería el siguiente:

2017: 6.906,60 dólares.

2018: 46.068,41 dólares.

2019: 307.285,77 dólares.

2020: 2.060.343,08 dólares.

2021: 13.742.910,71 dólares.

2022: 91.668.031,51 dólares.

A no ser que hagamos algo al respecto, en caso de mantener esta tendencia Bitcoin se convertirá en el sistema de pago más importante de nuestro planeta. Hacia finales del año 2022 habrán sido emitidos más de 19 millones de bitcoins, con una capitalización de mercado cercana a los 200 trillones de dólares.

Incluso si rechazásemos las pruebas que se nos presentan y asumiésemos que el bitcoin está ahora sobrecomprado y que no podrá mantener su pasado nivel de crecimiento, las proyecciones no cambiarían en lo sustancial. Por más conservadores que seamos en nuestras estimaciones, lo inevitable no podría retrasarse más que unos pocos años:

Con un valor actual estimado de 2.000 dólares por bitcoin y un crecimiento esperado de 0,4% diario, alcanzaría 1 millón de dólares el 30 de agosto de 2021.

Con un valor actual estimado de 1.500 dólares por bitcoin y un crecimiento esperado de 0,3% diario, alcanzaría 1 millón de dólares el 5 de junio de 2023.

Con un valor actual estimado de 1.000 dólares por bitcoin y un crecimiento esperado de 0,2% diario, alcanzaría 1 millón de dólares el 13 de noviembre de 2026.

Por desgracia, este sistema tiene características opuestas a las que necesitamos. Bitcoin es deflacionario, por lo que otorga control sobre su propio dinero a quienes lo adoptan, y –¡peor todavía!– anula las influencias de terceros sobre el valor del dinero que la gente ahorra.

¿Qué se puede hacer para evitar esta catástrofe? Obviamente, es necesario mantener la habilidad de extraer beneficios de los ahorros de la gente a través de los métodos tradicionales. Después de todo, es imprescindible que el control del capital permanezca en las manos correctas.

Así pues, lo primero que hay que hacer es limitar la capacidad. Si no pueden hacerse transacciones, entonces Bitcoin no puede funcionar como moneda. Por suerte, esto es muy sencillo de conseguir, puesto que el software actual impone un límite insignificante de 3-4 transacciones por segundo que impide el crecimiento de Bitcoin. Esta situación se mantiene en gran medida por la negativa o la incapacidad que han exhibido los agentes del sistema para eliminar dicha restricción. La comunidad Bitcoin parece atrapada en un estancamiento interminable. Afortunadamente, parece haber suficiente apoyo para una solución conocida como “Segregated Witness” (Segwit), que garantizaría una capacidad limitada a menos de 10 transacciones por segundo por muchos años.

No obstante, todo esto podría ser insuficiente o no lo bastante fiable como para detener a Bitcoin.

Además de restringir el crecimiento, hay otro enfoque muy recomendable que podría asegurarnos el resultado buscado. Me refiero a impedir la adopción generalizada mediante la imposición arbitraria de tarifas, aprovechando el límite a la capacidad de la red. De este modo, el uso del sistema podría volverse económicamente inviable para la gran mayoría. En el mejor de los casos, las tarifas serán lo suficientemente altas como para desalentar las transacciones de valor más bajo pero no las de quienes podamos transferir grandes volúmenes de capital.

Además, este sistema nos ofrece otra gran oportunidad si somos capaces de utilizar las estrategias indicadas más arriba con el fin de convertir las unidades monetarias en algo similar al dinero fiat. Simplemente tenemos que crear una segunda capa financiera más tradicional, que nos pemita controlar a los usuarios obligados a abandonar el sistema original. Actualmente ya hay una propuesta llamada “Lightning Network” que, aunque ha tenido una gran aceptación dentro de la comunidad, requiere que el valor sea respaldado por bitcoins. Así, al principio debemos movilizar todo el capital que sea necesario para apoyar esta propuesta. Luego podremos repetir la historia del dinero con respaldo en oro, y crear una moneda fiat de curso legal que permanezca en las manos adecuadas, totalmente desligada del commodity que solía respaldarla.

Así es como evitamos el desastre.

Leer texto original, en inglés

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Desenmascarando a los invasores: 13 paradojas de Blockstream / Core

Cuanto peor funciona la red, más fácil les resulta a los cryptoleninistas presentarse como los únicos capaces de resolver los problemas que ellos mismos han fabricado, mientras acusan de todos los males a los partidarios de eliminar la planificación centralizada de la economía –esto es, a los partidarios de mejorar, abaratar y descentralizar el sistema–, al menos ante las masas de analfabetos funcionales que habitan los foros controlados por Blockstream / Core. Cuanto peor, entonces, mejor.

El cryptoleninismo es un sistema de creencias independiente de la realidad. En ausencia de ideas meritorias que defender, la ilusión de coherencia se mantiene entre sus creyentes gracias a una serie de tácticas de manipulación psicológica bien conocidas, empleadas con maestría –esto hay que reconocerlo– por los Blockstream boys. Su dominio del garrote (del temor a los ataques por el crimen de expresar alguna objeción) y de la zanahoria (la recompensa por expresar lealtad al líder supremo) los ha liberado de la tarea de argumentar, y les ha bastado para extinguir por completo la disidencia dentro de la burbuja informativa que ellos dominan.

Cada uno de los Blockstream boys es un político de raza, tan cínico e inescrupuloso como el que más, dispuesto a todo con tal de aumentar su poder coactivo sobre los usuarios de Bitcoin. Si no entendemos esto, seguiremos adhiriendo a las reglas de un debate honesto mientras ellos se atienen a los métodos propios de una organización totalitaria –algo equivalente a jugar al ajedrez con un rival dispuesto a usar en nuestra contra un bate de beisbol–.

A efectos de repeler la invasión, desenmascarar a los invasores es hoy más importante que reiterar por enésima vez unos argumentos a los que nunca responderán. Y qué mejor manera de hacerlo que poner en evidencia algunas de las paradojas más hilarantes de Blockstream / Core:

♦ Descentralización vía centralización del desarrollo (Core = Bitcoin).

♦ Consenso mediante la eliminación de todas las opciones (bloqueo de la configuración del tamaño de los bloques).

♦ Todo el mundo debe ser capaz de mantener un nodo en un ordenador de USD 5, para supervisar transacciones por las que se paga una tarifa de USD 100.

♦ Debemos reemplazar un sistema que es atacable en teoría (aumento de la capacidad de la cadena de bloques) con un sistema que sólo funciona en teoría (Lightning network como red de malla descentralizada).

♦ Debemos interferir en el libre mercado (de espacio en los bloques) para crear un “mercado de tarifas“.

♦ No podemos aumentar el tamaño de los bloques porque nos preocupa la centralización; apoyamos Segwit, que multiplica hasta por 4 la carga de la red.

♦ No podemos tener un hard fork contencioso porque es muy peligroso (crearía dos monedas, dividiría el poder de cómputo, etc.). Si empiezan a aceptarse bloques de más de 1MB proponemos un cambio de algoritmo de prueba de trabajo vía hard fork.

♦ El poder de cómputo es más importante que el número de nodos (cuando Core superaba a XT en poder de cómputo); el número de nodos es más importante que el poder de cómputo (cuando BU superaba a Core en poder de cómputo).

♦ Es necesario limitar la capacidad de la cadena de bloques para crear un mercado de tarifas que incentive a los mineros. Para escalar, debemos llevar las transacciones y las tarifas fuera de la cadena de bloques.

♦ Bitcoin está a punto de partirse en dos por el asunto del límite al tamaño de los bloques. No hay demanda del mercado para bloques más grandes.

♦ ¡Los mineros que producen bloques vacíos están atacando a Bitcoin! Los bloques deberían ser más pequeños.

♦ Recaudamos 76 millones de dólares de mega-corporaciones transnacionales… para defender a Bitcoin.

♦ Creemos que el límite al tamaño de los bloques protegerá a Bitcoin contra el spam; nos quejamos de los “ataques de spam” cada vez que la red está congestionada.

Fuente: R/BTC

Tan disparatada es la propuesta de la gente de Blockstream / Core, que sin el enorme esfuerzo económico que ha sido destinado a la subversión de Bitcoin todo su imperio de mentiras caería en minutos.

Como un vampiro expuesto a la luz del sol, el cryptoleninismo se desintegra cuando es expuesto al examen racional. De ahí que los Blockstream boys se tomen tan en serio la fabricación y la defensa de su relato mediante la propaganda y la censura.

Pero esa no es una buena estrategia de largo plazo en la era de internet. La burbuja informativa tarde o temprano estalla, sea por el contacto con la verdad o bien por la creciente inestabilidad que generan sus propias contradicciones.

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La difícil tarea de domesticar a Bitcoin

 

Tejón melero

Con el mismo desconcierto que observamos el comportamiento aparentemente suicida de ciertos roedores, cabe observar el comportamiento de aquellos que, tras haber invertido en Bitcoin, se someten de buen grado a una organización que rechaza los principios básicos del funcionamiento de Bitcoin. Sin el más mínimo resabio de espíritu crítico, hipnotizados por la generosa barba de un ideólogo cuya propuesta, tomada en serio, implicaría la destrucción de Bitcoin, se asemejan a la grey que atribuye poderes sobrenaturales a los funcionarios a cargo de manipular el dinero fiat. No es la sustentabilidad o la solvencia del sistema lo que inspira su confianza, sino el halo de misterio que envuelve a los expertos en planificar la política monetaria.

Según los líderes del movimiento cryptoleninista, los desarrolladores no están para resolver los problemas que experimentan los usuarios de la red. Lejos de ofrecer soluciones que los usuarios son libres de adoptar o rechazar, la misión del desarrollador es darle forma a la red mediante intervenciones inspiradas en teorías a las cuales el usuario debe adaptarse con docilidad. Desde esta perspectiva, cualquier concesión a las demandas del usuario implica una capitulación ante las fuerzas del mercado –¡vade retro!– y una traición a la doctrina preconizada por la vanguardia intelectual.

La solución al problema de los generales bizantinos, cortesía de Satoshi Nakamoto, debe ser entonces abandonada y sustituida por una serie de experimentos en los que somos obligados a participar. Niégate a participar en el último plan quinquenal y serás tratado como un engranaje obsoleto, incapaz de cumplir con su nuevo rol. Tienes que resignarte; no hay tiempo para explicaciones: el poder de cómputo debe ser sustituido por encuestas de Twitter infestadas de títeres, la competencia entre implementaciones por campeonatos de berrinches en las redes sociales, el debate por maniobras políticas (léase: amenazas), el consenso emergente por cumbres de pseudo-representantes al estilo G7, entre otros rituales que no necesariamente agradan a los ingenieros sociales pero que son vistos por ellos como peldaños ineludibles en la escalera hacia la utopía cryptoleninista.

¿Te has preguntado cómo luciría, en la práctica, el sistema que los cryptoleninistas quieren imponernos? No hace falta imaginarlo, porque ellos mismos lo han explicado. Tarifas de USD 100 o más no van a ser un problema, según parece, porque Bitcoin es “oro digital”. Aparentemente no hay ninguna otra criptomoneda merodeando el almuerzo de Bitcoin, salivando con la mirada clavada en ese plato que tanto trabajo ha dado preparar. Aparentemente, las personas y las empresas que han sido empujadas fuera de Bitcoinlandia por la política de tarifas artificialmente elevadas van estar felices de mantener nodos dentro de un sistema que no pueden utilizar. Aparentemente, lo negro es blanco y arriba es abajo.

Por si no ha quedado claro el objetivo último de los Blockstream boys, veamos un ejemplo concreto de lo que nos tienen preparado. Supongamos que han logrado mantener artificialmente restringido el tamaño de los bloques, de modo tal que necesitas abrir un canal de pagos –lo que requiere una transacción en la cadena de bloques– para acceder al privilegio de operar fuera de la cadena de bloques. Primero tendrás que pagar el equivalente a unos USD 100 (o más, dependiendo de la tarifa en ese momento) para abrir el canal de pagos, y luego, cuando necesites cerrarlo, tendrás que pagar otro tanto. Por ende, salvo que seas un gran intermediario financiero, te verás obligado a operar exclusivamente fuera de la cadena de bloques, en esa “segunda capa” controlada por Blockstream / Core –suponiendo que no has abandonado Bitcoin mucho antes de que las tarifas alcancen ese rango–. ¿Entiendes ahora por qué AXA es el principal inversor detrás de Blockstream?

Hace ya mucho tiempo que resulta obvio para cualquier observador racional que el interés de Blockstream / Core no está centrado en producir soluciones y debatir sus méritos sino en sabotear el crecimiento orgánico de Bitcoin. Desviar las tarifas de su propósito original (recompensa para los encargados de la seguridad de la red) y dirigirlas hacia los jardines amurallados de Blockstream / Core es la mejor manera de cumplir con el objetivo último de esta organización, que es doble: debilitar a Bitcoin y ponerlo bajo el dominio de las viejas élites financieras.

Pero si domesticar a Bitcon fuera una tarea fácil, ya lo habrían logrado hace años. Por algo le dicen el tejón melero.

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Lo que protege a Bitcoin de la tiranía es el afán de lucro de inversores y mineros

Lo único que protege a Bitcoin de la tiranía es el afán de lucro de inversores y mineros. Ni la caridad de los filántropos, ni el idealismo de los activistas, ni el entusiasmo de los apóstoles, ni la inteligencia de los programadores, ni la sagacidad de los empresarios, ni la audacia de los capitalistas de riesgo, ni la opinión de una minoría circunstancial, ni la de una mayoría circunstancial… solo el afán de lucro de inversores y mineros.

Seguiré repitiéndolo hasta quedarme afónico, y cuando esté afónico seguiré escribiéndolo hasta que se me acalambren los dedos, porque si no lo entiendes –así seas un genio de la criptografía con un coeficiente intelectual estratosférico– no has entendido el aspecto más importante de Bitcoin. Tan importante que sin él Bitcoin sería una especie de PayPal maltrecho y complétamente inútil; tan importante que el propio Satoshi Nakamoto se cansó de explicarlo una y otra vez a cuanto genio cuestionaba, en los albores de Bitcoin, la viabilidad de su diseño.

Lo único que protege a Bitcoin de la tiranía es el afán de lucro de inversores y mineros; y tanto para inversores como para mineros hay una sola manera de satisfacer dicho afán: defender las reglas que otorgan valor a Bitcoin –es decir las reglas que hacen de Bitcoin una buena moneda–. No hay un mecanismo enigmático, inteligible solo para una casta de iniciados, detrás del éxito de Bitcoin en su constante defensa de sus cualidades monetarias. La única garantía de que nunca serán emitidos más de 21 millones de bitcoins –por mencionar una de las reglas que los Blockstream boys no tendrían inconveniente en eliminar (directa o indirectamente)– es –repite conmigo– el afán de lucro de inversores y mineros.

Cabe representarse a Bitcoin como una caja fuerte que automáticamente cambia el material del que está hecha según el valor que guarda en su interior. Cuando casi nadie estaba interesado en Bitcoin, la caja era de madera y eso bastaba; cuando miles de personas empezaron a prestar atención, la caja pasó a ser de aluminio; y más adelante, cuando la caja tuvo que asegurar el equivalente a miles de millones de dólares, se convirtió en una caja de acero ultra resistente.

¿Entiendes cómo es que Bitcoin se fortalece a sí mismo? Más valor invertido en Bitcoin gracias a sus cualidades monetarias atrae más inversión en equipos mineros, lo que aumenta la seguridad de la red, lo que a su vez aumenta la confianza de los inversores, lo que los motiva a invertir en Bitcoin, y el ciclo recomienza (más valor atrae más inversión en equipos mineros, etc.). Gracias a este bucle de realimentación positiva, la seguridad del sistema resulta ser directamente proporcional al valor invertido en Bitcoin en cualquier momento dado. Cuanto mayor es la recompensa por atacar exitosamente la red, más alta es la barrera que encuentran los atacantes (léase: todos aquellos que, al igual que Blockstream / Core, aspiran a extraer valor de Bitcoin sin respetar sus reglas).

El problema de Blockstream / Core es que el sistema de incentivos ideado por Satoshi Nakamoto funciona tal como él previó que funcionaría: respetar las reglas de Bitcoin sigue siendo, y siempre será, más rentable que intentar violarlas. Ingenieros sociales, reguladores estatales, opinólogos de los medios, títeres corporativos y otros ejemplares de la fauna intervencionista no entran en el bucle de realimentación positiva impulsado por inversores y mineros. De ahí la frustración que experimentan frente a Bitcoin, habituados como están a prosperar aplicando a los demás reglas que no se aplican a ellos mismos.

Si insistes en que los mineros que controlan la mayor parte del poder de cómputo son enemigos de Bitcoin porque centran su atención en maximizar su propio beneficio económico, o porque se niegan a adoptar cierta pieza de software que a ti te parece magnífica pero ellos juzgan contraria a sus intereses, no deberías haber invertido ni un centavo en este espacio, pues el éxito y la propia existencia de Bitcoin dependen de eso que consideras perjudicial para Bitcoin.

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